domingo, mayo 21

Mi patronus es

José diciéndome
te quiero bocha
Nachito diciendo
y yo le dije
obvio
que la rompió
si es mi mejor amiga
es Sofi diciendo
que cree en las causalidades y
teníamos que encontrarnos
es un montón de gente
inconexa diciendo
me dijo Lucas que la rompiste
es la gente que me abraza
cuando me ve, es Ana
sacudiéndome desde el hombro
para que se me vayan los nervios
es Luli
comprando más chocolate del que nos entra
en el cuerpo
porque chocolate mata bajón
es despertarme
todas las mañanas con un mensaje de Ani
“¿cómo estás?”
es el colchón en el piso
de la habitación de mi vieja
porque no quiero dormir sola
es Casandra no parando
hasta hacérseme un bolito en el pecho
un bolito caliente que derrite
el vacío
es Artu aconsejándome:
antes de entrar, pensar
en algo que te haga feliz
como un patronus, ¿vio?

lunes, octubre 24

Música para camaleones II

las poképaradas son más viejas
que el pokémon go
qué es sino
el impulso de cuatro mujeres
turistas
tres hombres
turistas
de sacarse una foto con un lobo
marino de cemento
no es bello, no es
amazing
y sin embargo es
obligatorio tener la foto
grupal e individual
con el lobo
en la feliz

 * * *

qué hace que toda esta basura
sea basura
confeccionar una lista
de los tipos de basura
encontrada en el lugar
cuál es la diferencia
sustancial
que hace que esto sea basura y esto
una tapita de gaseosa
cuál es el cambio químico que hace que esto
sea medio cigarrillo y esto
un desecho tirado en el lugar equivocado
qué alteración física
justifica que este pochoclo esté
en la bolsa de basura y no
en la bolsa de quince pesos
confeccionar una lista
de los tipos de basura
encontrada en el lugar
la basura
es toda contextual

23 de octubre, 2016


Hace un tiempo que cada vez que pienso en Charly me emociono y me agarra como un extraño orgullo pseudo patriótico, una bola de amor que se me atora en el pecho. Me acuerdo que cuando Messi dijo que se iba de la selección yo pensé algo así como que hay tres cosas, tres elementos de las masas que me hacen pensar con orgullo en este país en el que por azar me tocó nacer. Uno es Messi, sí. Y otro es Charly. El tercero en realidad no lo tengo muy claro pero las tríadas siempre quedan bien. Eso lo aprendí de alguien que también traeré a colación en un ratito.

Si pienso en mi Vida, así, con mayúscula, como si fuera mi Historia personal, me doy cuenta de que soy una persona un poco adicta y obsesiva por naturaleza. Amores intensos sobran, y creo que ni hace falta mencionar a Pez, por ejemplo, o a Sherlock. Pero hay una figura, y una sola, perdón Flaquito, perdón Beatles, perdón todos, que reina por sobre las demás. El Zeus del Olimpo camilanés, el Apolo de mi Parnaso personal. Sé, porque me ha sido contado, que Madre me cantaba canciones de Sui Generis en mi etapa de bebesidad. A eso de los diez u once años un amigo de ella me regaló dos cds: uno que tenía Love Me Do y Please Please Me, y un compilado de Sui Generis. Un par de años después llegué a Seru, y muchos después a La máquina. Algunas de mis amistades fundamentales, casi fundacionales, estuvieron marcadas por esos discos. En 2010 José, el de las tríadas, dio un taller sobre rock nacional en la escuela. Ahí le puse un poco de teoría al amor y, contra lo que podría pensarse, no pasó otra cosa que el afianzamiento de eso que ya pasaba. Si mi amor por Charly se me hacía caprichoso hasta ese entonces, para fin de año me parecía absolutamente inevitable, e incomprensible el hecho de que hubiera gente que no compartiese el sentimiento. Charly es, en efecto, lo más grande que hay, y lo digo como el hecho objetivo que es. Después podemos discutir si te gusta o no, pero nada hay, NADA, por encima de Su Majestad.


Me acuerdo de esa vez que escuchamos "Mientras miro las nuevas olas" en el taller. José explicaba un poco la polémica ante la llegada de la new wave. Cómo los héroes consagrados, Charly, Luis Alberto, rechazaban la movida. Cómo después iban a retractarse también, claro, pero en el ’80, cuando sale Bicicleta, Charly decía eso. Charly decía “la música sigue pero a mí me parece igual”. Y decía también “corbatas con saco gris, flequillo sólo hasta la nariz / la historia prosigue pero, amigos, yo ya la vi”. Nunca me voy a olvidar de José diciendo que quién sino Charly iba a ser quien dijera “mientras miro las nuevas olas / yo ya soy parte del mar”. Todavía hoy, que tengo Bicicleta en el teléfono, llega esa parte y se me pone la piel de gallina, y asiento para mí y digo, tenés razón, José, quién si no Charly. Qué arrogancia, García, qué arrogancia a los 29, pero qué verdad tan grande a esta altura. Porque incluso para los quisquillosos, incluso para aquellos que son capaces de despreciar a los Beatles por esa fobia a lo mainstream, por ese síndrome híspter de hoy, incluso a esos a los que Sui Generis, La máquina de hacer pájaros y Seru Giran no les alcanzaron para decir ok, está bien, dejemos que la Ecúmene corone al tipo, incluso esos tienen problemas a la hora de descalificar al amo de Pianobar, de Clics modernos, de TANTOS discos que son biblias. Sí, Carlos Alberto, claro que sí. Ya no importa qué pase en el país, no importa cuántas bandas pasen por acá, no importa a cuántos recitales vaya. Hace décadas que sos parte del mar. Sos Zeus, y también Poseidón. Me imagino siendo Rafael en el momento de pintar El Parnaso: Melpómene, Terpsícore, Clío, Urania, y así las nueve musas, y en el medio, Charly.

Y cuando estoy por cerrar esto me acuerdo de otra cosa. Me acuerdo del verano de principios de 2012. Cuatro días antes de que se muriera el Flaco yo vi, por primera y presumiblemente única vez en mi vida, a Charly en vivo. Llegué a casa y le escribí a José, diciéndole que me sentía emocionada, feliz y libre. Acabo de buscar ese mail y después de mucho rato de no encontrarlo, finalmente apareció en una carpeta que se llama “importantitos”. Nunca termino de entender por qué, pero Charly siempre estuvo en la frontera entre lo familiar y lo místico para mí. Le decía a José que me había acordado del taller, y de sus notas, y de la educación sentimental, y también le agradecía, no sabía bien por qué. Y él me contestaba con una estrofa de una canción, “Vos también estabas verde”. Eso tampoco lo entendí nunca, pero tuvo sentido, y lo tiene hoy, porque a veces uno entiende que algunas cosas son incomprensibles pero hermosas.

miércoles, septiembre 28

Música para camaleones I

hacer
un retrato
de cada persona que veas
en el trayecto
asignado
elegir
una de las personas
que almuerzan
tarde
en el palacio del bife
“almuerza
tarde
en el palacio del bife”
por todo retrato

* * *

puesta en abismo, o
puesta en infinito
los tres que miran
a través del vidrio
como si fuera el vidrio
una pantalla
y yo los miro como a todos
también soy
expectadora
ellos miran
por la tele
a alguien que los mira
por la tele
un espejo frente a otro
espejo, una remera
con una estampa
de una remera
con una estampa
de una remera
con una estampa
de una remera

lunes, julio 11

la ventana de mi pieza

viví
en toda mi vida
en dos casas distintas
y habité
cinco piezas diferentes
la primera casa
que sería la cero
no cuenta
porque no recuerdo nada
de ella

***

lo que sigue es una lista
de las vistas
de las ventanas
de mis piezas

***

la ventana de la pieza
de la casa uno
daba al muro
cerca había
una lavanda
muchas abejas

***

en la casa dos
tuve cuatro piezas distintas
las ventanas dieron
a

***

el campito
donde ahora están los dúplex

el alambre
después paredón
después parrilla y depósito

el alambre
después paredón
después mural y huerta

la terraza
del vecino
la ventanita
a su baño
las prácticas de bajo
del hijo del vecino
que algún día será famoso
y yo diré
la ventana de mi habitación daba
a la ventana de su baño

mi pieza de ahora tiene
dos ventanas
una tiene
una vista aérea al patio
de los vecinos que se gritan
la otra
vista aérea al patio
de los que garchan bajo el sol
en la víspera del año nuevo

***

estamos a mediados de julio
y hoy hubo sol
guardé la ropa limpia de toda la semana
y cuando terminé me regalé
a la contemplación desde mi ventana
descubrí que los vecinos que garchan
tienen dos plantas de marihuana
también tienen desde hace
un par de años
un alambre electrificado
mientras lavo los platos de la cena
le cuento a madre de mi hallazgo
y ella hipotetiza
pusieron el alambre
electrificado
para que no les robemos
las plantas

lunes, enero 18

mosquito

hace dos, tres días
me pedías que no nos tiráramos
a chantas
que no repitiéramos el cassettito
de las cosas lindas
que no nos achancháramos
en la vida conyugal del noviazgo.
posta, pensé.
estoy de acuerdo, puede que haya dicho
desde entonces, te dije las cosas más lindas
creo
todas las cosas.
hoy me contaste algo
que no estabas segura de contarme
y fue como un baldazo
de dudoso contenido
fundiendo todo el ámbar.
¿sabías que el ámbar es
lo que recubre muchas veces los fósiles?
cuando se solidifica, se convierte en esa piedra
color caramelo
que atrapa a los mosquitos de hace miles o millones de años
para que miles o millones de años después
nosotros podamos verlos, y decir
mirá que loco, este mosquito tiene miles o millones de años
bueno, eso es el ámbar. lo aprendí
hace un tiempo, en realidad lo recordé
leyendo un libro de Carlito Azevedo.
creo que lo sabía desde siempre.
estaba en el baldazo
creo
que fundió todo el ámbar
y dejó el fósil, todavía vivo
muy vivo
claro que vivo
del mosquito
dejó al mosquito desnudo, en carne viva
con la sangre robada
todavía caliente
casi palpitante en su interior
todavía
y ese mosquito
como todos los mosquitos
me despierta
cuando debería estar durmiendo
y en lugar de pegarle una piña
o aplastarlo de un manotazo, me levanto
obediente
a escribir el poema que pueda
ser
el mosquito en carne viva

jueves, noviembre 26

arañara: el miedo no existe en Australia

1
captura de pantalla
de una noticia
en un inicio de facebook.
cito
mientras tanto en Australia, dos puntos
un policía se precipita
en una casa
ante un caso
comillas
de violencia doméstica
cierro comillas

2
a qué le tenés miedo
a qué le tenés miedo, pregunta
tengo miedo a salir
a la calle y tener miedo
de que mis pasos no me pertenezcan
tengo miedo de que las baldosas
ya no me devuelvan la mirada, miedo
de que todas las cosas que vi
sintiéndome el flâneur
ya no tengan vida, miedo a que sean cosas
y nada más, miedo a que las cosas
en la calle no me pertenezcan
no le pertenezcan a la mirada que las ve
en ese momento, sino a otra mirada
que cantó pri antes

3
las conversaciones con australianos son
todas iguales, digo
aunque haya hablado con una australiana
en toda mi vida
los canguros no son un mito, los koalas
son peligrosos, pero lo peor
es cuando te dice que una vez
tuvo que llamar al ex
para que la ayudara en una situación extrema
“encontré un huntsman
en el cuarto de la computadora”

4
a qué le tenés miedo
a qué le tenés miedo, pregunta
les tengo miedo
a las arañas

5
huntsman
veníamos hablando de koalas
se le metió un cazador de koalas
en el cuarto de la computadora, pensé
pero por las dudas
googleé hunstman

6
les tengo miedo a las arañas
tengo miedo porque pueden estar
en todas partes
y tal vez no las veas nunca
les tengo miedo porque son horribles
y hermosas
porque tienen una presencia
consciente
porque saben ejecutar
su dulce coreografía
justo a tiempo

7
nunca googleen hunstman
yo les cuento, y les ahorro el mal trago
son arañas
enormes
como las de las películas, esbeltas
y fornidas a la vez
como Aragog en miniatura
tienen cuerpos
redondeados, sensuales
un culo
más bien gordito
unas patas largas, delicadas
que manifiestan con claridad
si hay vida
o no.
patas que sostienen un cuerpo
elegante, soberbio
suspendido en el aire
o patas muertas, desparramadas
sobre una mano humana, para demostrar
en la comparación
que fue un especimen gigante

8
les tengo miedo porque siento
que saben
que les tengo miedo

9
¿cuánto tiene esa araña
de mujer?

10
en mi casa, les tengo miedo a las arañas
en la calle
miedo a perder todo

11
la australiana se encontró, les recuerdo
una –ahora es una-
huntsman en su casa
dice que vio
en su corta vida
al menos cinco
I’d rather be dead
le contesto

12
mientras tanto en Australia, dos puntos
un policía se precipita
en una casa
ante un caso
comillas
de violencia doméstica
cierro comillas
sólo para encontrar un hombre
solo
gritándole a una araña

13
a qué le tenés miedo
a qué le tenés miedo, pregunta
a eso
a lo que no le puedo gritar

miércoles, octubre 7

GMT+ (más menos día)

las noches son tan largas sin milasoña
no te miento, tan largas
me siento Neruda
después de Neruda, pero las noches
son muy largas sin milasoña.
yo me acuesto y cuento
las horas que faltan para que ella se levante
por lo general son pocas, muy pocas
me gusta creer
que sus mañanas son largas, muy largas
sin su camilanesa
me acuesto y pienso
qué dormida debe estar
milasoña dormida con cara de cuis
castañeando los dientes, dormida
extrañando que la destape, que la despierte
para preguntarle si está dormida
dormidísima, y yo
poniéndome el pijama, acostándome
sin lavarme los dientes, sin tomar
la pastilla, si total
no me va a embarazar, y milasoña
dormida, dormidísima
mi cama fría, ya
ni Casandra duerme conmigo.
las noches son
tan largas sin milasoña
tan largas que llego a pensar
que tenemos una relación a distancia
que lidiamos
con husos horarios, que yo vivo
en GMT A (+1) y ella en
GMT P (-3), que yo me acuesto
a mis 11, cuatro horas después
de sus 11, pero la verdad es
que milasoña es la única que se acuesta
a las 11
que onces hay unas solas
que yo me acuesto a las 3.
pero hay otra verdad
también
y es que las noches
son muy largas sin milasoña